El step by step de mi primer viaje a Europa

Entiendo que no es el momento para pensar en viajar, y aún menos en salir del país. Es momento de cuidarse y quedarse en casa. Si podemos ahorrar y pasar eso a dólares, bienvenido sea este post para cuando nuestros sueños se puedan concretar.

Cómo lleve a cabo mi sueño titulado EUROPA 2018:

El 20 de julio de 2017 compré en la web de Iberia, un vuelo que hacía el recorrido BsAs-Barcelona y Barcelona-BsAs, saliendo el 15 de febrero y regresando el 15 de marzo. Era un ofertón de $15.800 de la mano de seis cuotas sin interés. Tiempo después me enteré que era por su ruta en un avión “Low Cost” de Level.

Tenía 20 años y era mi primera gran inversión, estuve 9 meses organizando mi mes en el viejo continente. Todo era nuevo para mí, incluso no sabía que había que tener en cuenta la época del año para comprar pasajes, y pasé días con temperaturas bajo cero.

Hice 8 ciudades en este orden de días: Barcelona (5), París (3), Londres (4), Ámsterdam (3), Berlín (2), Praga (2), Venecia (3), Roma (4).

Probablemente hoy no volvería a la idea de recorrer tanta cantidad de lugares distintos en ese rango de tiempo. Creo que elegiría menos ciudades para recorrer más a fondo. Pero es algo muy personal y yo no me arrepiento de nada, pero es mi deber recordar: son 9 armados de valijas… 9 check in, 9 check outs… horarios de tickets de excursión, horarios de eventos o sitios de interés. Es mucho para estar pendiente y cada uno sabe hasta donde disfruta de la organización estricta o de disfrutar las ciudades sin tanto excel.

Equipaje: en este nuevo contexto si o si viajaría con carry on y de necesitar comprar ropa por los ofertones o por necesidad, compraría la valija en el último destino.

El modo ahorro organizativo fueron las cuotas, los sitios que cobraban en pesos y un poco del sueldo se cambiaba a euros. Tuve 8 meses para poder dividir los gastos y llegar al día del viaje sin deudas y solo llevar efectivo para no cargar la tarjeta de crédito.

Puente de Londres

Clima: a mi me encanta el frío, más allá de que varias veces me congelé, es muy cómodo para recorrer, los kilómetros caminados son muchos día a día y con un buen par de zapatos/borcegos y una campera de abrigo se la pasa bien. El tema es que los días duran menos ya que anochece temprano, entonces: si tuviera que elegir por nuestras vacaciones (julio – enero) volvería cuando es invierno allí´, dicen que en julio es bastante imposible de transitar porque es la temporada alta de verano de ellos, o sea, caudal de turistas, de locales y 40 grados a la sombra. Los meses más recomendados son mayo y septiembre.

Telefonía celular: me compré un chip de datos para moverme y fue súper necesario, yo soy una fan – dependiente de google maps, más allá de que podemos descargar los mapas para verlos sin conexión, a mi me gusta tenerlos en vivo. Lo compré en Vodafone de España, mantenemos nuestro número de Whatsapp y elegimos el plan según nuestro tiempo de viaje. Sea el que sea que elijan lo pueden comprar al llegar a destino, en aeropuertos o locales exclusivos. Otras amigas recomiendan la compañía Orange (también en España) o el Hola Sim comprado en Argentina. La otra es consultar planes e streaming con la compañía celular de su país.

Recorridos: de nuevo Google Maps mi gran amigo, calcula tiempos en variedad de transportes, puntos de interés, precios de menús y cantidad de esperas. Para usar mapas sin estar conectados a internet recomiendo: Maps.me 

Las ciudades las elegí con anticipación porque creía que “era lo que se tenía que hacer en un primer viaje a Europa” pero también fueron ordenadas con mapa en mano, para pensar una táctica inteligente que abarque un buen precio, una cómoda cantidad de tiempo en ruta y horarios clave.

Buscaba las opciones que tira la web de: https://www.omio.com.ar/ y después entraba a chequear el precio en la página oficial del transporte que me llamaba la atención.

Elegí mayormente el avión por el precio y los horarios que encontraba me parecían cómodos, viajar en tren siempre fue lo famoso y recomendado, pero con la llegada de las Low Cost no podía darme el lujo de pagar el doble el ticket de tren. Tengo pendiente probar “FlixBus” para mi próxima visita, la mayoría tuvo buenas experiencias a precios regalados, si viajamos ligeros de equipaje y podemos dormir en el colectivo, ¡adentro!

Para saber que hacer dentro de cada ciudad literalmente googleaba “qué hacer + cantidad de días + ciudad” = un word que después pase a un cuaderno a mano a donde  iba anotando la lista que a Google Maps le parecía más cómoda (hoy para eso uso la App Trello). Incluso hoy me despegué un poco del googleo al aire y sigo en redes sociales a determinadas comunidades de viajeros en quienes confío, a la vez aprendí la importancia de Trip Advisor y los grupos de Facebook… aunque hay que tener cuidado con el exceso de información y no marearnos; la vieja y confiable: hablar con alguien que ya viajó para que te oriente.

Amanece en Park Guell

Tickets: para cuotas sin interés o promociones estoy suscrita a los mails Almundo, para  para promociones en la moneda local del país que visites estoy suscrita a Tiquets.com , Getyourguide y Civitatis pero siempre recomiendo chequear antes en páginas oficiales. Hay que tener en cuenta que tanta demanda tienen para ver si pueden llevar el efectivo y comprar allí mismo, hay lugares que necesitan de que estemos atentos con la anticipación, como lo son casa de Anna Frank o la Sagrada Familia por ejemplo.

Para mí lo más importante siempre es y será: dormir bien. Es por eso que le acredite la importancia de no elegir los vuelos de las 6 de la mañana por más barato que sean, ya que vas a tener que estar a las 4 am en el aeropuerto preparada para recorrer un nuevo destino apenas aterrices. A la vez, siempre me ocupo de preguntar en todos los hospedajes si cuentan con guarda-valijas, para saber si llegamos antes de que nuestra habitación este lista o si nos queremos ir tarde, tenemos donde dejar las cosas que nos acompañan para recorrer livianos.

Comida: salir a comer afuera está visto como un lujo en muchos destinos, a nuestro mercado cambiario parece casi imposible darnos ese gusto, pero de poder hacerlo, elegiría un restaurante por país, para probar variedad.

Los supermercados son increíbles, hay una oferta alimenticia que nunca había imaginado, hay infinidad de opciones para microondas, y si nuestro hospedaje no cuenta con uno, podemos encontrar mismo en el súper o comprar productos frescos para comer en una plaza o en la cama antes de dormir: se puede ahorrar si vamos solo a markets, incluso varios tienen ofertas después de determinada hora, más cerca del “cierre”, una liquidación del día.

Lo que hoy llevaría conmigo:  Barbijo (?) – adaptador universal – cargador portátil – chip de datos – cuaderno en blanco – riñonera – ropa lisa – botella de agua – vaso térmico – cambio $$ – protector solar – correa para el celular – anteojos de sol – Buscapina – Ibuprofeno – curitas  – gomitas de pelo.

Si ya te mareaste: no temas, tenemos tiempo de sobra y si no querés organizarlo solx, escribime, acá estoy yo y detrás tengo una comunidad de más de 3000 personas siempre dispuesta a ayudar.

Empezar a planear un viaje ya es parte del mismo. Incluso deja de ser un sueño y se convierte en un plan.

 

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