Lo que aprendí en mi mentoría de LinkedIn

Empezó agosto y yo tenía dos semanas libres de cursada, así que decidí hacer una de las tantas tareas de cuarentena que voy anotando y me puse a actualizar mi currículum.

Esa tarea me tomó tres horas, en el medio del desafío, entré a Instagram y pedí que mis amigos me definiera con una palabra (me estaba costando mucho la parte de presentación que va abajo de la foto) fue un ejercicio muy lindo, a veces tenemos que preguntarle al otro de qué manera nos ve, y saber qué cualidades debemos remarcar. Una vez que “terminé” lo compartí con algunos conocidos y me dieron su feedback, lo que se puede decir que, hasta el día de hoy, lo sigo modificando y mejorando, pero, siempre con una base lista para enviar cuando sea el momento. Les recomiendo que usen la plataforma de Canva para hacer un CV moderno, prolijo y que llame la atención.

Cuando empecé a aplicar a trabajos que me interesaban en diferentes plataformas, me acordé que LinkedIn era una de ellas y tenía que estar al tanto de lo que ahí pasaba. Entré al Instagram de Adondeyque y pregunté si alguien podía ayudarme, si tenía un tip para sumar o quería conectar por esa red, y pasó algo increíble.

Anette Sepulveda me ofreció hacer una llamada gratuita para ayudarme con los primeros pasos, (ya que se debe haber dado cuenta por la historia que subí que yo no tenía ni idea de lo que estaba haciendo en esa red social laboral) y esto fue una de las mejores cosas que me dio la comunidad desde que existe. En su mensaje me ponía que antes de empezar a buscar contactos en red, tenía que “determinar previamente para qué lo armo y empezar a mapear compañías target” para mí me estaba hablando en chino, así que, como nada es mejor que saber pedir ayuda, y recibirla, me anoté para hacer un llamado el jueves 13 de agosto.

Estaba segura de que Anette me iba a llamar para que enseñarme todo el tecnicismo de LinkedIn, aunque, obviamente me ayudó a usar la plataforma, el trabajo que hicimos fue mucho más profundo. Por eso, voy a dejar acá algunas de las cosas que más me resonaron en los cuatro encuentros. 

Pensar 

  • ¿Qué es lo que tendría que destacar de mí?
  • ¿Cuáles son las empresas de las que quiero ser parte? (podés ver el perfil de todas las que te interesen, seguirlas, solicitar mensaje, etc)
  • ¿Qué es lo que me gusta? ¿Tengo las habilidades para eso? ¿Existe en el mercado?

Empezá por 

  • Buscar una foto que te identifique, tanto de perfil como de portada (yo tenía una de un café negro, ¡nada que ver conmigo!)
  • Contar de forma amigable que es lo que hacías en cada trabajo, en vez de poner oraciones cortas y frías.
  • Agregar la opción #OpenToWork
  • Stalkear a quien te interese y ver la actividad que tuvo (que comentó, que compartió, cuales son sus intereses)
  • No agregar contactos porque sí, que las personas que sean parte de tu red, tengan algo que aportar a la misma, estén algo relacionados y mejor aún si alguien puede recomendarte.
  • Generar al menos tres alertas de búsqueda laboral con palabras clave.
  • Analizá en qué momento del día podes sentarte a investigar la red, y te haces un cronograma para dedicarle por ejemplo, dos horas por día a buscar contactos, enviar mensajes o mejorar tus habilidades.

Con esta información podemos empezar a movernos en la red social profesional, pero, insisto en recomendar hacer una mentoría, en este caso con Anette, o con alguien que conozcan, ya que el proceso en compañía fue mucho más enriquecedor. Si tengo que definir en una palabra que me llevo de este proceso, es CLARIDAD. Yo no sabía que podía salir a buscar un trabajo que me gustara, siempre pensé que me tenía que adaptar a las ofertas y conformarme. Tampoco podía amigarme con la idea de que estoy terminando una carrera en que el ejercicio de la profesión de la misma, me aburre.

Ella me dejó en claro que: 

  • Aprendiendo no hay error.
  • Debo soñar más alto.
  • Tengo que esquematizar para llegar más cómoda a mis objetivos.
  • No tengo que perder el entusiasmo.
  • Debo aprovechar mi iniciativa.

De las aproximadas ocho horas que pasamos juntas, anoté más de ocho hojas de cuaderno, imagínense lo difícil que es resumirlas en un posteo, y cuánto más difícil es poner en palabras todo lo que me generó el mentoreo para ver qué es lo que estoy buscando de mi vida y que tengo para ofrecer al mundo.

Si están en búsqueda, tienen dudas, o simplemente quieren llegar más rápido a su espacio laboral objetivo, no duden la oportunidad de regalarse una mentoría. De cualquier forma, yo voy a seguir amigándome con LinkedIn y compartiendo lo que me parezca útil y de interés.

Gracias Anette. 

Gracias a ustedes por leer y por pedirme que comparta la información, para que todos tengamos la oportunidad de tener un perfil copado y atractivo. 

Si quieren más info, para contactarla pueden enviar un mail a anette.sepulveda@gmail.com

Ah, y es importante recalcar que no hay excusas, no importa que sea el año de una pandemia mundial, ¡hay mucho trabajo por hacer!

4 comentarios sobre “Lo que aprendí en mi mentoría de LinkedIn

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  1. Transformarte, dedicar tiempo en acciones efectivas, y profundizar que TODO es una oportunidad para aprender, excelente comienzo.

    Seguí trascendiendo tus propios límites y disfrutá el recorrido!
    “La audacia tiene genio, poder y mágia”.

    Un placer acompañarte en esos primeros pasos. Gracias por la confianza.

    Me gusta

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