Yo solo quiero escribir

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Tenía 13 años la primera vez que me crucé con un blog, desde el primer texto supe que yo quería hacer lo mismo. Durante toda la adolescencia me perdí en mis agendas y en mis cartas a mano, después, durante los primeros 5 años universitarios me olvidé un poco de la escritura y sólo agarraba el cuaderno cuando estaba triste. Las agendas las seguía usando para anotar todas las actividades que hacía, las cuales siempre fueron muchas y llenaban mis hojas de color. 

Hace dos años desistí con WordPress y me hice mi cuenta de Instagram, la verdad es que me daba vergüenza seguir subiendo todo a mi cuenta personal, y creía que era tiempo de hacerme una cuenta específica para mi perfil de charlatana inquieta. Solo quería que la gente haga lo mismo que yo (sí, lo mismo!) que sepa que se podía viajar super barato, que se podía salir a comer una vez por semana si agarrábamos las promociones y que las frases motivacionales no eran solo una moda. Después entendí que no hacía falta obligar a la gente a hacer todo idéntico, pero ya con la información que les brindaba algunos iban adaptando nuevas ideas, nuevas decisiones y me agradecían y se ayudaban entre los lectores. 

Mis agendas desde 2007 hasta 2020 

Con respecto a lo “motivacional” con el tiempo comprendí que los que nos consideramos afortunados y llenos de consejos sobre cómo llegar a nuestro nivel de felicidad no podemos permitir que eso se nos vaya de las manos, es decir, cada uno puede invitar a la introspección a quien quiera, pero entender que va a entrar el que quiera ser empujado y que no todos tenemos los mismos tiempos ni las mismas prioridades. Lo importante era (y es) no dejar de compartir lo que nos mueve los sentimientos y nos anima a ser mejor cada día, con que solo yo misma esté mejor por hacerlo, es suficiente, y si alguien se suma, el proceso solo será más enriquecedor.

En el medio de estos dos años que lleva de vida @adondeyque aprendí que todos podemos hacer lo que se nos dé la gana y que a nadie le importa tanto lo que hacemos, a nadie le importa más que a nosotros mismos o es así cómo debería ser, qué quiero decir con esto? Que tuve tiempo de sobra para luchar contra mis “fantasmas”: cualquiera puede escribir, no hace falta que hagas cien cursos, no hace falta que el formato del blog sea el mejor ahora, no importa que le cambies el logo o si no podes invertir dinero ahora y no importa qué pase después, lo que importa siempre es el hoy, y hoy yo solo quiero escribir. 

Foto que saqué sabiendo que iba a ser la «tapa» del blog, en Londres, febrero 2018.

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